Archivos Mensuales: noviembre 2013

La red social…

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En esta era de la tecnología, cuando se acusa a la sociedad de sustentarse en relaciones frías, de estar enferma de desatención, quebrada moralmente y con una hoja de ruta en la que el margen de maniobra es muy reducido, el verdadero colchón de los que se han quedado sin nada, es la familia, la red social que ampara las situaciones límites a las que han llegado miles de personas que no poseen recursos y pasan por sus horas más amargas…Desde que estalló la crisis se ha triplicado el número de abuelos que ayudan a las familias en paro. Los mayores de sesenta y cinco años mantienen uno de cada cinco hogares que tiene a todos sus miembros desempleados, es decir, todos sobreviven gracias a sus pensiones. Las familias se han unificado y cada vez es más habitual que tres generaciones convivan bajo un mismo techo, es la llamada solidaridad intergeneracional. Pero…¿hasta cuando se podrá mantener esta estrategia de supervivencia? ¿cuánto más pueden aguantar nuestros mayores soportando este peso con sus exiguos ingresos?. Si se recortan las pensiones no será un golpe solo para las clases pasivas, lo sufrirán también todos aquellos que cuentan como único respaldo con su ayuda económica.

“Mira al cielo y verás mi estrella brilllar…”

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Yo, que fui la princesa de un Cuento de Hadas,
que acudí presurosa cuando el amor me llamaba,
que descorría las cortinas de madrugada
para que el sol me despertara,
que conjugaba besos en primavera
y en invierno no dejaba
que la niebla me atropellara…

Yo, que llevaba en la piel
la fuerza del rompeolas,
que siempre me desconcertaba
cuando se incendiaba mi cara,
que movía las palabras para que encajaran,
que me confundía muchas noches de sueños
y no me importaba…

Yo, que escribía sin dolor,
que brillaba con pasión,
que brindaba con emoción,
que experimentaba con ilusión,
que irradiaba calor,
que flotaba inflamada,
que volaba aturdida y veloz
cuando era un principio de mujer,
una filigrana a medio hacer,
un esbozo de sensatez,
un territorio de instintos por descubrir,
un cristal esperando ser tallado por el porvenir…

Cuando tenía deciseis años mi padre me dibujó a partir de esta fotografía…hoy, todavía cuelga el cuadro en su biblioteca, entre los cientos de libros que pueblan sus paredes, entre recuerdos de toda una vida…

Noviembre…

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Me a-bruma noviembre, un mes que empieza difunto ya me araña el corazón, desconfío de su frío matinal, de las promesas que se hunden en sus tardes a las que parece que les han robado el tiempo, cortas, rápidas, frágiles, quebradizas, huyo de sus noches tempranas víctimas de las nieblas perennes que confinan a la luna más allá de su espesura…Noviembre es como una novela negra de ambiente húmedo y desapacible, como un suspiro apagado, como una playa desierta, como el vientre sin temblor, como la piel sin pulsión…Noviembre pasa rozándome la cabeza y no consigo hacerle un poema, me paraliza las manos y le reprocho que sea tan previsible año tras año, lo ignoro para que pase de largo y no me desangre, para que no sea un obstáculo y corra, corra hasta perderse en las puertas de diciembre…

Desde la otra acera…

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El la espera,
le escribe versos cubiertos de primavera,
le hace el amor desde la ventana,
la viste de seda,
la sueña de día,
y por la noche la recrea…

El huele su aroma a canela desde la otra acera,
la sigue con la mirada,
acompaña el vaivén de sus pasos
hasta que la pierde
tras la puerta del zaguán de su muda respuesta…

El se cuelga de la solapa
el humo de su sonrisa lejana,
se saca el frío con el revuelo de su falda,
la envuelve sin decirle nada y la siente
como una balada ardiente,
como un baile apretado entre los dientes…

rutina…

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¿Qué lleva la ser humano a la rutina?…Siempre se dice que las locuras son una mala elección, que todos los caminos conducen a Roma, que no se puede volar sin alas, que el destino está escrito en las palmas de las manos…pero, ¿no hay más verdad en volverle la espalda a un cielo sin sentimientos? ¿no hay más vida persiguiendo el aroma de los espacios nuevos? ¿no hay más pasión en la insumisión y en el aire fresco que se cuela en el corazón? ¿no es un acto de valentía el dejarse querer hasta que el cuerpo o el amor aguanten, sin término y sin condición?…la rutina es cómoda, se instala en el sofá como un gato perezoso, se conforma con las migajas, con la tenue luz que se filtra por la ventana, con mudar los armarios cada cambio de estación, con leer la prensa diaria sin un acto de rebelión…la rutina no baila sobre la cama ni asalta la valla de los paraísos prohibidos, no se esconde entre las olas para pintarte la espalda de espuma ni construye versos en la playa, no te arranca la piel mientras sisea tu nombre desordenando las sábanas, no se revuelve inquieta cuando despierta la luna…

Deberían prohibirle sonreír así…

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Lo mejor que tenía era la sonrisa, siempre sabía dónde colocarla, podía silenciar la luz de las farolas, olvidar las promesas y las disculpas, morderte la vida con la mirada, pero cuando sonreía, todo era nuevo, era como abrir una carta y empezar a leer la postdata, para conocer primero lo más jugoso, lo más intenso…ya sé que el amor no es un ingrediente, es el plato completo, la comida perfecta que sacia el hambre y te deja llena, pero, su sonrisa compensaba el sabor agridulce de algunas sobremesas, cuando la lanzaba en el momento justo, cuando derretía el hielo de los reproches y le bailaba la luna en la boca, cuando sacaba a flote un acuerdo de paz y lo arrimaba a las copas de cristal para brindarme desde sus labios la emoción que alineaba los planetas…