Archivos Mensuales: noviembre 2012

Fac ut ardeat cor meum – Haz que arda mi corazón…

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Todo empieza…todo empieza, cuando llegas a mí, cuando tus manos se abren paso por mis pecados, rompiendo apresuradas las condenas, para enredarse penitentes en el limbo de mi cintura…todo empieza, cuando presiento tu urgencia, cuando convoco a tu piel con un aquelarre, con un conjuro enfebrecido que me arde por la espalda y me deja, entregada, rendida, vencida…todo termina cuando bendigo tu boca con un beso que te salva y te redime, que te absuelve con el fuego de la mía y te promete el cielo y hacerte eterno en las llamas de mi cuerpo, que resuelve tu delirio y te hace devoto de mis defectos… todo termina cuando te bebes las arritmias de mi corazón galopante y por sobrar nos sobra hasta el perdón indiferente…

hacia poniente…

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He vuelto a encender las estrellas de Neruda,

a hacerme realidad en mi enigma,

a despertar mi esencia malherida…

He resurgido haciendo maniobras,

abrazándome a las olas de la vida,

rescatando mi alma y mi conciencia,

reanimando el fuego adormecido,

desnudando la piel al fluir de la corriente…

He resistido a los aullidos de la noche,

al olvido entumecido, a la memoria latente,

a las ráfagas ardientes del dolor lacerante,

al duelo perpetuo de mi presente…

He vuelto a encender las estrellas de Neruda,

para arrebatarles el brillo que me haga valiente,

que me encumbre de nuevo,

que me lleve a poniente…

De las estrellas que admiré, mojadas
por ríos y rocíos diferentes,
yo no escogí sino la que yo amaba
y desde entonces duermo con la noche.SONETO XLVI

Vide Cor Meum – Mira mi corazón

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…desembarcó el otoño y con él la explosión de tu llegada, la tierra mojada, el aire revuelto que tanto anhelaba, la tentación de tu agua que vació mi sed de horas amargas…se estrelló mi nave en tu acantilado, en tu corazón trashumante, en tu sonrisa lasciva que me dejó malherida, tocada, perdida, fundida, como se acoplan las sombras de los amantes encendidos, en una sola, en una entera, en un tornado que levanta el vuelo y desabriga las dudas…y anidó la rima de tu boca en la mía, dejándose llevar a la deriva, al cobijo de la piel desnuda, al calor de mi cuerpo, del puerto de mi poesía…y todo, por encontrarte, por saberte conmigo, por traerme la luna…

 

para ti, porque me apetecía…para ti, porque te apetecía…

omnia…

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tres días,

tres noches,

delinearon la vida,

derribaron las compuertas,

ovillaron el tiempo para plantarle cara,

apostándole a ganar como una corazonada,

comenzando a tejer una historia inacabada…

…y tú en esa vigilia alientas

la sombra con la que me alumbras

y el murmurar con que me inventas… Cortázar

primavera irrecuperable…

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Cuando me mira la luna, sonriéndome tras la ventana, cuando ilumina mi sueño, en este rincón del mundo que es mi cama, cuando me atrapa su hechizo y narcotiza mi alma a través del silencio, en la semipenumbra que me acompaña y que sacude las sombras que me engañan…se me olvida tu querer que no tengo, se me olvidan tus manos que no me tientan, se me olvidan tus ojos que no encuentro, tu boca que ya no me consiente, tu cuerpo que no me calienta…me olvido del aroma de tu piel sedienta, de la turbulencia de tu ausencia, del huracán de tu fuerza, del diluvio de tus ganas, del cansancio de la desgana…se me olvida casi todo, casi  el ritmo de tus palabras, casi todo lo que me diste, casi todo lo que te perdiste…

…la memoria no tenía caminos de regreso, que toda primavera antigua era irrecuperable, y que el amor más desatinado y tenaz era de todos modos una verdad efímera.Fragmento: Cien Años De Soledad.
G G Márquez

complicidad…

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somos, nuestros sentidos, nuestros alientos…el baile de tus manos sobre mi cuerpo, las alas de las mías abrazadas a tus sueños…somos, deshielo en primavera, un mar embravecido, la arena de la playa, los restos de un naufragio, la casa que habitamos, el aluvión del verano…somos, calor y destemplanza, color y blanco y negro, olor a madreselva, caricias sin cimientos, la rosa y sus espinas, la terca despedida…somos, un amor que nos desbanca la conciencia, que desborda y nos arrasa, que desbarata toda lógica, toda salida, que nos lleva a perder las riendas de la vida…somos, tu y yo, un te siento y te presiento, un te sigo y te persigo, un te veo y te deseo, las mínimas palabras que brincando en tu boca, van buscando la mía…